CARTA ABIERTA SIN INDIGNACIÓN

 

En Olesa se ha formalizado un pacto de gobierno entre cuatro de las seis fuerzas políticas. Un cuatripartito es casi un gobierno de unidad y nos hace acariciar a todos los vecinos el dulce pensamiento de que la estabilidad para este mandato buscó una cimentación firme. Si el material utilizado es de buena calidad, si se aplica de una manera correcta, se establecen las condiciones ambientales adecuadas y se busca la firmeza del suelo donde se emplaza, tenemos esa garantía de que resistirá la estructura de lo que se quiere construir.

 

No obstante, la preparación de la base de cimentación comienza con deficiencias, tanto técnicas como morales. Técnicas porque no ocultan lo que tanto han ambicionado y criticado y, morales porque es una burla a la confianza recién depositada en ellos por los ciudadanos.

 

Por una parte, no se puede hacer una alocución en el pleno de investidura como ha hecho el GOOB y el PSC, utilizando un mensaje de concordia y buena disposición para acabar con la rivalidad política entre las dos fuerzas mayoritarias. Una rivalidad nacida hace muchos años y que fue alimentada por los propios rivales GOOB/CiU, con el beneplácito del resto de los grupos políticos que en mayor o menor cuantía recogieron algún voto disidente o cansado de esa dicotomía. Pero el tratamiento curativo no puede iniciarse bajo los focos de un escenario institucional sobrecargado de decoración, sino  que ha de hacerse con sinceridad, con hechos, con palabras sencillas, reales y el primer pleno demuestra lo contrario.

 

Señores del Equipo de Gobierno, ¡corrijan errores! No pueden equivocarse por el bien de Olesa y no deben equivocarse por su propio bien. Corrijan el exceso de protagonismo individual y no vulneren el principio de derecho colegiado que nos corresponsabiliza a todos los regidores, porque sería una lástima que a pesar de tantas caras nuevas en el ayuntamiento todo continuara siendo más de lo mismo y más si cabe, que así es, del descrédito político que por efecto contaminación ha ido desarrollando una malformación.

 

Quiero pensar que la propuesta de los Plenos Ordinarios para celebrar un miércoles a las seis de la tarde no es un síntoma de esa malformación ahora que la exposición al contagio esta bajo mayor factor de riesgo. ¡No se equivoquen! La participación ciudadana al margen de que los ciudadanos la ejerzan o no, ha de basarse en la buena disposición de la Administración para facilitarla y promoverla. Están dejando fuera de esa participación a muchos ciudadanos y están quedando en evidencia porque el propio alcalde los invitó  y les recalcó que la Sala Plenaria es de los ciudadanos.

 

Tampoco se equivoquen en el tema de sus salarios. Olesa no se puede permitir tener SEIS REGIDORES ASALARIADOS, esté ese sueldo en el capítulo 1 o esté en el 2. Olesa no puede asumir el coste económico-político que esto supone y además por imperativo moral  no debe asumirlo. No podemos pasar de tener tres regidores asalariados en los anteriores mandatos a tener seis en este. Cierto que los políticos no somos una ONG, pero tampoco hemos de ser unos mercenarios, ni mucho menos utilizar la cuota de poder que han acumulado a base de la suma de cuatro partidos para aprobarlo, porque la  realidad es que de forma individual ningún grupo representa una mayoría ciudadana.

 

Cierto que en Olesa no tenemos a los INDIGNADOS que pusieron en evidencia a un Alcalde del Vallès por un motivo similar y que fue noticia de prensa. Aquí también hay indignados no activos pero indignados igualmente y también hay prensa, porque ciertamente la oposición está mermada y en ella solo hemos quedado los dos grupos que no gozan de las simpatías personales del señor alcalde, pero esta oposición puede y debe ser reportera y dar cuenta pública de los gestos, las intenciones, las actuaciones  que tengan y que perjudiquen a nuestro Consistorio, y la ejerceremos, y el hecho de ser noticia en la comarca no es importante, lo realmente importante es que sucedan estas crónicas en nuestro pequeño pueblo.

 

Por otra parte, pongan el cargo al servicio de los ciudadanos no al servicio de sus propias vanidades personales. Un macro pacto o mini gobierno de unidad, como prefieran denominarlo, ha de ser muy transparente, ha de marcar una claridad y una gran capacidad de trabajo porque son seis a trabajar  y no caben excusas, ni siquiera los cien días de gracia, porque la mitad de su gobierno es de continuidad y el resto, con los tiempos que corren, no pueden hacer prácticas, han de venir aprendidos de casa.

 

Son seis de nueve, pero este número no es un “pilar casteller” al esfuerzo en nuestra historia pendiente de construcción, sino que es la suma de intereses personales que mostraron sus errores en el primer pleno de este mandato. Un error al demostrar sus intenciones, un error al retirarlas del Orden del Día, imaginamos, por discrepancias entre las partes, un error en engordar la infraestructura municipal creando tres teniente alcaldías, un error en no aceptar el asesoramiento de todos los miembros de la Corporación y un error en la hora de la sesión, las nueve de la mañana, a escondidas, sin público, para un tema tan importante como es los seis salarios.

 

Naturalmente, algunos siempre procuraremos olvidar la página vacía de valores, insulsa, equivocada que han escrito en esa gran obra titulada OLESA, que vale la pena leer, memorizar y guardar en un lugar preferente de nuestra biblioteca personal. ¡Háganlo también ustedes, con sinceridad, con honestidad y sin falsos discursos!

 

Valentina Martínez