Dicen que las comparaciones son odiosas no obstante  resultan  esclarecedoras y a propósito de los sueldos que se ha asignado el remozado equipo de nuevos inquilinos del    Ayuntamiento, entre todo lo que se reparten mas Seguridad Social, el monto se aproxima a los 80.000 euros anuales, equivalentes a 13.310.000 de las antiguas pesetas como diría nuestro eficiente alcalde.

 

Por similar importe se construyó la céntrica  plaça de la Creu. El hoy alcalde entonces en la oposición  se opuso frontalmente al proyecto con todos los impedimentos a su alcance y con evidente miopía, escandalizado por el costo. El valor patrimonial de la plaza se ha multiplicado y el beneficio para los vecinos  incuestionable. La obra fue subvencionada y financiada a largo plazo, con intereses blandos y con carencia de amortización los primeros años.                                    

 

Y no vean en ello una manifestación de desdén ni de presunción, lo cargante es la desfachatez y la prepotencia, no importan sus ideas pero si sus actos que recaen sobre todos y cada uno de los contribuyentes. Y da igual los idearios que dicen defender o de lo que se inventen, han asociado la alcaldía con una vaca.                                                        

 

Olesa de Bonesvalls se ha unido a ese grupo de municipios cuyos dirigentes hacen caso omiso a las recomendaciones de austeridad de las autoridades económicas, pasándoselas por la entrepierna. En un reciente pleno municipal uno de los regidores citaba la fábula del rey que iba desnudo; en este cuento el rey también  iba desnudo hasta que  cambió un SOVI  por un sueldo de 26.600 euros anuales y ahora  ya va  vestido.

 

Vicente Serra Gaviria

Olesa de Bonesvalls